


¡Namasté!
Soy Rebeca
Es el nombre espiritual que recibí al iniciarme al yoga.
Hace alusión a uno de los nombres de Durga, la madre divina. Se asocia a rasgos de la energía femenina.
Desde el principio sentí la conexión con el nombre porque implica construir, regenerar y dar unidad.
Desde muy pequeña he sido una mente inquieta. Me hacía muchas preguntas existenciales y siempre lo he cuestionado todo.
Estudié Magisterio y durante 20 años fui maestra de Educación Infantil y profesora de inglés, muy centrada en el bienestar emocional de mis alumnos.
Hasta que sentí una fuerte llamada a meditar.
Comencé mi búsqueda personal porque mi vida se había convertido en un cúmulo de sensaciones que se amontonaban sin procesar y un ritmo de vida que iba a explotar.
Empecé a practicar meditación desde la práctica budista e hice un primer viaje de dos meses a Nepal que me cautivó.
Esa primera experiencia de yoga en India fue un antes y un después.
Muchas vivencias cambiaron mi vida para siempre.
Entre ellas el terremoto de Nepal de 2015, porque me dí cuenta de que lo más valioso que tenemos es el tiempo del que disponemos y es incierto.
Así que decidí no malgastarlo:
- Tomé las riendas de mi vida completamente renovada.
- Dejé el sistema educativo para profundizar en el yoga desde sus raíces.
- Y empecé a compartir el yoga como camino de realización.



Porque el yoga no es un entrenamiento,
ni ocio, ni una terapia, sino
Evolucionar como persona
Vivir con más equilibrio, paz y calma mental
Y relacionarte de forma más armoniosa en tu día a día y con el entorno.
Soy instructora de yoga formada por la International Sivananda Yoga Vedanta Centres en India.
Mi formación y práctica en el yoga lo es todo, porque aquello que uno no ha asimilado a nivel personal no puede transmitirlo a los demás.
Siempre he buscado aprender de Maestros de Yoga que me enseñen desde sus raíces con autenticidad y honestidad.
Por eso continúo mis estudios de profundización con la Tradición de Yoga de los Himalayas en Rishikesh, India, siendo mi mentor Gustavo Plaza – Arjuna.

Paso largas temporadas en India y Nepal practicando con grandes maestros:
- Surinder Singh
- Ashish Sharma
Algunos de los ashrams en los que profundizo en el yoga desde sus raíces:
- Ananda Yoga Ashram en Nepal,
- Sivananda Ashrams en Kerala y Uttarkashi,
- Swami Rama Sadhaka Grama, en Rishikesh.
Y en esos viajes me he nutrido de otras prácticas cercanas al yoga:
- Medicina Ayurvédica
- Budismo
- Meditación Vipassana
- Filosofía Advaita-Vedanta
Pero no me gustan los títulos, ni llamarme maestra sino eterna buscadora espiritual.
«Rebeca es una magnífica profesional y mejor persona.
Siempre en continuo aprendizaje, desde la absoluta humildad y con una maravillosa constancia, lo que te transmite confianza y te anima a seguir mejorando y avanzando en tu práctica personal.
Tuve la suerte de cruzarme en su camino. Fue una suerte tomar esa decisión porque, desde aquel momento, no he dejado de aprender. Ha sido así como, a partir de la práctica del yoga he emprendido otro maravilloso camino; el de la meditación y su práctica diaria. Esto es algo que, en un principio, creí que no iba a conseguir.
Todo esto no solo me ha permitido conocerme más y saber gestionar muchas situaciones que quizá, sin estos hábitos, no enfrentaría del mismo modo; sino que me ha hecho percibir el día a día como una suma de experiencias continuas, tanto en cuanto a los momentos de acción como con respecto a aquellos momentos de “paz”, desde el silencio y la compasión hacia uno mismo y todo aquello que nos rodea. Estoy feliz de haberme cruzado en su camino y espero seguir aprendiendo de ella durante muchísimo tiempo.»

Pues qué decir… nos conocimos en el cole y de compañeras de trabajo pasamos a ser hermanas de vida, como decimos nosotras.
Yo sigo dentro del sistema educativo, Rebe y lo mejor que pudiste hacer fue marchar y seguir tu instinto. Te apoyé y lo seguiré haciendo. Este sistema educativo está perdiendo a grandes maestras. Tú lo eras, una gran profesional.
Ahora eres Maestra, la que brilla a donde vas. Una bella alma.


Cada vez tengo más claro que hoy soy la que soy gracias a todos los maestros que desde pequeña me enseñaron a escribir, valores, cultura, etc. y ahora, gracias a mis Maestros del Yoga.
India es mi Gran Maestra.
La llevo en lo más profundo de mi corazón y la vivo con mucha intensidad.
Me apasiona la inmensidad que tiene el yoga y todo lo que abarca. Nunca es suficiente, nunca dejas de descubrir y aprender cosas nuevas. Cuanto más descubres, más consciente te haces de lo poco que sabes.
Porque el yoga es un camino de vida que requiere
ESFUERZO | DISCIPLINA | COMPROMISO.
Es un trabajo personal que nunca termina.


Y sobre todo me apasiona ver el efecto transformador del yoga después de una clase o un retiro de yoga.
Ese es el objetivo de mis clases de hatha yoga, de las clases y cursos de meditación y, en especial, de los retiros de yoga que organizo.

Quiero despertar la luz del yoga en cada persona.
«Hay dentro de uno como un impulso sagrado
que impele a perseguir esta realidad que se esconde tras lo aparente.
Sólo se produce este llamamiento en algunas personas,
en las que se activa ese mecanismo misterioso de la búsqueda
y ya no pueden salir nunca de esa ruta.»
(Ramiro Calle)
El yoga ha transformado mi vida y quiero compartirlo contigo.
Así como yo lo vivo, así te lo quiero transmitir.
Con su pureza: camino y filosofía de vida.